Vale, vamos al grano. Has cambiado el parabrisas de tu coche, te han reparado un paragolpes después de un golpe, o simplemente te ha saltado una luz en el cuadro que dice algo de "sistema de asistencia no disponible".
Y ahora el taller te suelta que hay que calibrar los sensores ADAS y que eso son 150 pavos más. "¿Pero qué coño es eso?", piensas. Pues bien, déjame explicarte por qué esa calibración no es un timo para sacarte pasta, sino algo absolutamente necesario para que tu coche no intente matarte (o matar a otros) en la autopista. Los sistemas ADAS están ahí para salvarte el culo, pero si no están bien calibrados, pueden ser más peligrosos que útiles.
ADAS son las siglas de Advanced Driver Assistance Systems, o sea, Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción. Básicamente, es toda esa tecnología moderna que ayuda a evitar accidentes: el frenado automático de emergencia, el asistente de mantenimiento de carril, la detección de ángulo muerto, el control de crucero adaptativo, los sensores de aparcamiento, las cámaras traseras y todo ese arsenal electrónico que llevan los coches modernos.
Desde julio de 2022, estos sistemas son obligatorios en todos los coches nuevos que se homologan en Europa. Y desde julio de 2024, todos los coches que se matriculan tienen que llevarlos de serie. Así que si tienes un coche moderno, casi seguro que tienes ADAS aunque no lo sepas.
"Los ADAS son una pasada cuando funcionan bien, pero un sensor mal calibrado puede frenar tu coche en medio de la autopista sin motivo real, o peor aún, no frenar cuando debería. Por eso la calibración es crítica" - Técnico especializado en calibración ADAS
Aquí viene la madre del cordero. Los sensores ADAS necesitan estar perfectamente alineados con el eje del coche y con la carretera para funcionar correctamente. Estamos hablando de precisión milimétrica. Un sensor de radar desviado apenas unos milímetros puede estar "mirando" al sitio equivocado y no detectar un obstáculo real, o detectar uno que no existe.
No es opcional, es obligatorio calibrar en estos casos:
La calibración debe realizarse siempre tras sustituir el cristal, asegurando que cámaras y sensores funcionen con total precisión. Si no se calibra adecuadamente, el sistema podría no reaccionar a tiempo o generar alertas erróneas, comprometiendo la seguridad.
Pues pasan cosas, y ninguna buena:
Vamos, que no calibrar los ADAS es jugártela a lo bestia. Y lo jodido es que los sensores no tienen autodiagnóstico, así que tú puedes pensar que todo va bien hasta que pasa algo grave.
No todos los sensores se calibran igual. Hay básicamente dos tipos de calibración:
Es la más común. Se hace con el coche parado en el taller. El proceso es más o menos así:
El 80% del tiempo se emplea en preparar el escenario correctamente. El proceso de calibración en sí son solo unos minutos siguiendo las pautas que indica la máquina de diagnosis.
Algunos sistemas necesitan que el coche circule para calibrarse. Normalmente se hace después de la calibración estática. El técnico conduce el coche por carretera a una velocidad determinada (suelen ser unos 30-50 km/h) siguiendo unas marcas viales durante varios kilómetros.
El sistema va "aprendiendo" y ajustándose según detecta las líneas de la carretera, otros vehículos, etc. Es como un período de adaptación.
Algunos coches modernos tienen sistemas que se auto-calibran solos. Pero ojo, esto no significa que puedas pasar de calibrar después de un cambio de parabrisas. La auto-calibración funciona para pequeños desajustes, no para cuando has cambiado o movido un sensor.
Aquí es donde te das cuenta de por qué no puedes calibrar los ADAS en el taller del cuñado. Los equipos de calibración cuestan entre 12.000 y 17.000 euros, y eso sin contar las actualizaciones de software que cuestan un riñón cada año.
Además, el taller necesita espacio, buena iluminación (ni muy tenue ni muy luminosa), y técnicos formados que sepan lo que hacen. No es poner los paneles a ojo y darle a un botón.
"He visto talleres que intentan calibrar ADAS con equipos baratos o a ojo. El resultado es que el sistema queda peor que antes. Esto no es para chapuceros" - Antonio Barrio
Para que veas que no es ninguna tontería, te cuento cómo se hace una calibración como Dios manda:
Todo el proceso puede llevar entre 30 minutos y 2 horas dependiendo del sistema y del coche. No es rápido, pero es necesario para que esté bien hecho.
Vamos con los fallos típicos que te puedes encontrar:
Polvo, insectos, barro, nieve... todo eso altera el funcionamiento de los sensores. Los radares y las cámaras tienen que estar limpios para funcionar correctamente. Algunos coches te avisan cuando detectan que un sensor está sucio, pero otros simplemente dejan de funcionar sin decirte por qué.
Has dado un toque aparcando y el paragolpes se ha movido un poco. Puede parecer una tontería, pero ese ligero movimiento puede haber descolocado el radar o los sensores de parking. Ahora el sistema está mirando hacia otro lado y no detecta bien los obstáculos.
Has cambiado el parabrisas y has puesto uno de los baratos que no es original. El cristal puede tener un grosor ligeramente distinto o una curvatura diferente que distorsiona la imagen de la cámara frontal. Resultado: el sistema de lectura de señales no funciona correctamente.
Hay gente que pone pegatinas decorativas en el paragolpes o adhesivos en el parabrisas justo donde va la cámara. Error fatal. Interfieren con los sensores y pueden hacer que el sistema se vuelva loco.
A veces el problema no es el sensor físico, sino el software del coche que gestiona los ADAS. Muchos fallos desaparecen tras actualizaciones del fabricante. Por eso es importante mantener el software del coche actualizado.
Vale, vamos con la pregunta importante. ¿Cuánto me va a doler el bolsillo?
Los precios varían según la marca del coche, el sistema a calibrar y el taller. Los coches premium (Audi, BMW, Mercedes) suelen ser más caros de calibrar porque necesitan equipos y software específicos.
Buena pregunta. Si el daño que ha provocado la necesidad de calibración está cubierto por el seguro (por ejemplo, sustitución de parabrisas por una piedra, o reparación de paragolpes tras un accidente), muchas compañías de seguros cubren también la calibración.
Pero ojo, tienes que asegurarte de que el taller incluye la calibración en el presupuesto que presenta al seguro. Si no, te tocará pagarla de tu bolsillo.
Para que no tengas que estar calibrando cada dos por tres:
"El mantenimiento preventivo de los ADAS es barato. Esperarte a que fallen y tener un accidente porque el sistema no ha funcionado, no tiene precio. Bueno sí, tiene el precio de tu vida o la de otros" - Instructor de seguridad vial
Vamos a desmontar algunas tonterías que se oyen por ahí:
Falso. La ITV comprueba que no haya testigos de fallo encendidos, pero no realiza calibraciones ni verifica que los sistemas funcionen correctamente. Puedes pasar la ITV con los sensores descalibrados sin problema.
Nooooo. Requieren herramientas profesionales, paneles específicos, superficies niveladas y software del fabricante. No es algo que puedas hacer con un tutorial de YouTube y cuatro cosas compradas en AliExpress.
Negativo. Como he dicho antes, los sensores ADAS no tienen autodiagnóstico completo. Pueden estar descalibrados y el coche no darte ningún aviso hasta que el sistema intenta funcionar y hace algo raro.
¡Que no! La calibración es necesaria y está regulada por los fabricantes. Los talleres invierten miles de euros en equipos de calibración precisamente porque es obligatorio. No se lo inventan para forrarse.
Vale, eres un cabezota y no quieres pagar la calibración. Allá tú, pero esto es lo que puede pasar:
Así que sí, puedes no calibrar. Pero es de tontos, sinceramente.
Los sistemas ADAS son una pasada de tecnología que puede salvarte la vida, pero solo si funcionan correctamente. Y para que funcionen correctamente, tienen que estar bien calibrados. No es un capricho, no es un timo, es una necesidad. Cuando cambies el parabrisas, repares un paragolpes o hagas la geometría, pregunta si incluye la calibración ADAS. Y si no la incluye, págala de tu bolsillo.